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10.10.10

Sight-Sigh-Side

Picture and design by Chiqui - Amsterdam 10.10.2010

Literal Sunday… the ambiance speaks for itself; the joys of the living, the sounds of the simplest thoughts bouncing in the wake of my eyes while watching the nothing go by, second by second, ray by ray in a day like today… where tomorrow will be looked and longed at as yesterday; streaming in the glimpse of the shadows of nature.

Between the existence of the absurd, the ducts of hopes, the invention of some (un)explanations for a written cosmos of my own; the encounter of silly readers of anecdotes from around the globe; the curious philosophies of the details, the delightful profoundness of the strange, the stillness of the feelings, the silence of the mind, the company of endless juvenile infatuation…the everlasting scent of affection: the best dish ever served to a passionate craving soul.

I Amsterdam - (sigh) - you stole my heart...sight by sight

Chiqui -.

8.9.10

...y frente al espejo, mi sombra baila

Picture taken by Chiqui @ Eressos, Lesvos - Greece 25.08.2010

Inocente la noche.
La verdad huele a ligero y frío instante de olvido.
El latido de mi corazón ensordece mis pensamientos.

Una hebra de sol cegador se descose de entre las nubes de mis más oscuros deseos y se clava en el suelo. Las semillas de mis dudas germinan; la angustia crece; mis anhelos se multiplican y ahí te veo…inmóvil, taciturno… sin decir nada, con las lágrimas envejeciendo instantáneamente entre esos tus ojos, tan profundos, tan inevitables, tan nocturnos, tan deslumbrantes.

La aspereza del viento desgarra las palmas de mis manos. Sobran las disculpas. Faltan los motivos. Los recuerdos desbordan de nuestros labios y los brazos desesperan.

La brisa acaricia mis cabellos en desorden y mi sonrisa poco a poco va enmudeciendo en un río de antojos engavetados. Las aves de tus temores baten sus alas incesantemente y un huracán de polvo de estrellas nos envuelve. El campo del amor deja la mala yerba crecer…y el tiempo no concibe más que hacer sus arenas danzar, una y otra vez, mientras se pregunta “¿por qué?”

¿Por qué, solos, ver la luna engordar y al sol mojarse en el mar?

¿Por qué, juntos, no giramos al revés, retrocedemos los segundos uno a uno, y nos logramos comprender?

///
Chiqui

7.9.09

Amor en espiral



La verdad, la naturaleza y la ciencia de la luna se han juntado en complicidad para hacerme recordarte. Una y otra vez. Una y otra vez más.

Cuando no puedo inhalar otro aire que no respire a tu masculinidad, es entonces cuando prefiero ahogarme entre tu sombra y asfixiarme en tu recuerdo.

En ese momento no quiero imaginar otro espacio más abierto que el que existe entre tus brazos en simbiosis junto a los míos; y que la distancia más larga fuese la que ha de separarme de tus labios.

Los fósiles de tus versos sobre Gauguin, Baudelaire y un tal Dvorak se han unido a los vestigios de tus risas sobre copas y a tus historias sobre pueblos lejanos del más allá. Juntos viajan desde mi oreja izquierda hasta mi meñique derecho y no consiguen dejarme ir.

De ociosos pentagramas y níveas hojas se han llenado las lágrimas que suda mi pequeño y cansado corazón. Mis pupilas se han secado y mi sonrisa consiguió un nueve a cinco del cual se ha aburrido por convicción.

El otro día creí sentir tu piel. Fue un sueño dulce con un amargo despertar. Quise cerrar los ojos para volver a fantasear sobre instintos luminosos y crear excusas para verte, para escucharte hablar sobre tus planes y proyectos para luego reír por no prestarte atención.

Despertar. Otro día más. Nadar entre en un tren de gente sin movimiento ni destino. Girar en un espiral sin fin que alguna gente suele llamar rutina y que yo prefiero llamar soledad.

Entre los témpanos de mi lecho y los ecos de una ciudad en alborada me sentí una criatura mágica entre la órbita de tus reminiscencias. Lejos de tu cuerpo pero cerca de tu imaginación.

Como la miel a la abeja me profesé forzada a inmortalizarte en mi memoria como el más adicto poeta maldito que alguna vez decidió enfrentarse a declamar frente a una sirena sin voz.