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23.11.10

For Your Information

Picture by Carolina @ Hoofddorp - NL

Hey Boy, I don't want you to love me till the end of life.
I WANT YOU TO LIVE ME TILL THE END OF LOVE!!!

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Chiqui

8.9.10

...y frente al espejo, mi sombra baila

Picture taken by Chiqui @ Eressos, Lesvos - Greece 25.08.2010

Inocente la noche.
La verdad huele a ligero y frío instante de olvido.
El latido de mi corazón ensordece mis pensamientos.

Una hebra de sol cegador se descose de entre las nubes de mis más oscuros deseos y se clava en el suelo. Las semillas de mis dudas germinan; la angustia crece; mis anhelos se multiplican y ahí te veo…inmóvil, taciturno… sin decir nada, con las lágrimas envejeciendo instantáneamente entre esos tus ojos, tan profundos, tan inevitables, tan nocturnos, tan deslumbrantes.

La aspereza del viento desgarra las palmas de mis manos. Sobran las disculpas. Faltan los motivos. Los recuerdos desbordan de nuestros labios y los brazos desesperan.

La brisa acaricia mis cabellos en desorden y mi sonrisa poco a poco va enmudeciendo en un río de antojos engavetados. Las aves de tus temores baten sus alas incesantemente y un huracán de polvo de estrellas nos envuelve. El campo del amor deja la mala yerba crecer…y el tiempo no concibe más que hacer sus arenas danzar, una y otra vez, mientras se pregunta “¿por qué?”

¿Por qué, solos, ver la luna engordar y al sol mojarse en el mar?

¿Por qué, juntos, no giramos al revés, retrocedemos los segundos uno a uno, y nos logramos comprender?

///
Chiqui

6.9.10

Habemus

Designed by Chiqui on Amsterdam's sunset view from the Westerdok

Tengo en casa una cama vacía;
También tengo una botella de vino fría;
Tengo kilos de sueños enlatados
Y enormes secretos de repostería.

Tengo un elefante de color plateado
Tengo príncipes sapos encantados;
Y también tengo en el corazón un duende
Que, cuando te ve, las mejillas me enciende

Tengo vestidos de tres estaciones
Y una colección de las mejores canciones;
Tengo anillos, collares y zarcillos
Y un espejo que me sirve de lazarillo

Tengo un pasado que se desvanece
Y un futuro amplio que me sonríe;
Tengo tantas, tantas ganas de verte
Y prefiero que sea siempre en tiempo presente

Tengo libros de poesías y cuentos;
Tengo barcos en todos los puertos;
Tengo un atlas de sinfonías
Y una estrella que eternamente me guía

Tengo sonrisas y tengo temores;
Tengo un repertorio de suspiros;
Tengo la vacuna para el mal de amores,
La refuerzo cada vez que te miro

Tengo flores que han marchitado
Y miles de cartas que aún no he enviado;
Tengo en un cofre el tiempo perdido
en donde encierro las horas en que no te tengo conmigo

Chiqui

14.6.10

At-a-dos



picture by Chiqui @ Amsterdam - today

"...y ayudándose, paso a paso, se levantaron;
sellando así el pacto que los mantendría unidos hasta-que-las-trenzas-les-separe"

...ever heard of a sailor's knot?

7.6.10

El Principado de la Indigestión

Picture taken @ La Boquería, Barcelona. 15/05/2010

             -  Señor ¿me da un kilo de gomitas?
     -  ¿Un kilo?
     -  Sí; un kilo GRANDE de gomitas
     -  A ver, y ¿cómo es un kilo grande?
     -  Un kilo grande de esos que caben en mi bulto
     -  ¡Ah bien!  ya veo de qué tamaño deseas el kilo.
     -  Pero señor, usted no comprende. No es un kilo cualquiera…quiero UN kilo de gomitas especiales.
     -  ¿Me puedes explicar más?
     -  Quiero de esas gomitas rojas con sabor a fresas y cerezas y de aquellas que tienen forma de osos y de aquellas que tienen azúcar por encima y de aquellas enrolladas  como gusanitos y de aquellas que huelen a los caramelos que mi abuelita siempre tiene en la alacena y que pican y aquellas que se quedan pegadas en las muelas de arriba y que tengo que sacar con los dedos para que se vuelvan a pegar en las muelas de abajo hasta que aquellas gomitas blancas y esponjosas, que también quiero y que saben bien dulce, se les pegan y despegan dejando los dientes más limpios que la pasta de dientes.
     -  Ya… a ver…entonces un poco de estas, un poco de las verdes, un poco de las de gusanitos y osos, un poco de…
     -  No señor…no un poco. ¿No le he dicho que quiero un kilo?
     -  Sí, ya he entendido. ¿Me prestas tu bulto para ver calcularle el tamaño?
     -  Sí, y puede aprovechar y quedarse con la manzana, con el banano, con las galletas de soda y el jugo de guayaba. Así hacemos más espacio, además…sólo puedo llevar un kilo de regreso a casa.
     -  Bien, ¿y cómo vas a pagar todo este kilo de gomitas?
     -  No crea que no había pensado en eso. He ahorrado toda la semana de los vueltos del periódico y lo he puesto en mi alcancía de cochinito. También está dentro del bulto. Debajo de la pancita tiene un botón apretado como un ombligo, si se lo quita deja escapar todas los centavitos. Si me hace el favor, pues mi papá siempre lo abre con un cuchillo y ahorita debe estar ocupado trabajando en su moto.
     -  ¿Y cómo sé que no me estás mintiendo y que tienes dinero suficiente?
     -  No tengo la necesidad de mentir. Sólo los aburridos mienten. Y yo no estoy aburrido, sólo quiero un kilo grande de gomitas.
     -  ¿Y qué vas a hacer con tantas gomitas, si puedo preguntar?
     -  Las comeré todas. De una a una, de dos en dos hasta acabar con cada una de ellas.
     -  ¿Y no crees que te pueda dar dolor de estómago comiéndote tantas gomitas?
     -  Sí. Precisamente.
     -  ¿Y qué piensas hacer al respecto?
     -  Nada. Mi mamá dice que el dolor es un buen síntoma de estar vivo.
     -  ¿Y acaso no lo estás? Yo te veo bien vivo.
     -  Pero eso es porque no ha observado atentamente.
     -  ¿Te puedo ayudar en algo?
     -  No; usted no lo entendería.
     -  Ayúdame entonces tú a comprenderte.
     -  Señor, necesito el kilo de gomitas para volver a sentirme vivo pues desde que Angélica me ha rechazado siento que mi corazón ha dejado de latir y mi maestra dice que si el corazón no funciona, morimos. Y si así es la muerte prefiero mil millones trescientas veces el dolor de estómago.
     -  Entiendo.
     -  Ahora por favor tome el dinero del cochinito y quédese con el vuelto. Abónelo si es necesario y por favor, no le cuente nada a nadie de lo que acabamos de hablar.
     -  Pero tal vez pueda ayudarte… ¿de qué manera te ha rechazado Angélica?
     -  La he invitado a jugar con mis G.I Joes y le he regalado una flor del patio de mi casa y me dijo que primero besaría a un sapo antes que andar conmigo.
     -  Hijo mío. Toma tu kilo de gomitas. Esta vez te las daré de fiado. Te ayudarán a que tu corazón vuelva a latir. Pero  es momentáneo. Pasará. No olvides que las niñas son así, ellas no juegan con G.I Joes y siempre prefieren besar sapos antes que cualquier otra cosa. No tienen la culpa, es lo que han aprendido desde siempre: pierden el tiempo inútilmente esperando que esos sapos se conviertan en príncipes y dejen de croar, mientras que los niños como tú quienes les regalan flores, se indigestan con gomitas para olvidar.
     -  ¿Usted dice que esto va a pasar?
     -  Claro que sí chiquillo. Se te pasará más rápido de lo que te comes el kilo de golosinas. Bienvenido al universo de los mayores. Guarda el cochinito. Lo vas a necesitar.
     -  ¡Gracias! Y  ya sabe… ¡ni una palabra a nadie! Usted no me ha visto.
     -  Tranquilo hijo, nadie me creería que he hablado con un muerto y eso que he aprendido a mentir.
     -  ¿Cómo dice? Ya, mmm,  no le en-mmm-tiend…mmmm…mmmm..
     -  Nada amiguito…poco a poco para que no te ahogues; ándate con cuidado y hasta una próxima vez.

7.9.09

Amor en espiral



La verdad, la naturaleza y la ciencia de la luna se han juntado en complicidad para hacerme recordarte. Una y otra vez. Una y otra vez más.

Cuando no puedo inhalar otro aire que no respire a tu masculinidad, es entonces cuando prefiero ahogarme entre tu sombra y asfixiarme en tu recuerdo.

En ese momento no quiero imaginar otro espacio más abierto que el que existe entre tus brazos en simbiosis junto a los míos; y que la distancia más larga fuese la que ha de separarme de tus labios.

Los fósiles de tus versos sobre Gauguin, Baudelaire y un tal Dvorak se han unido a los vestigios de tus risas sobre copas y a tus historias sobre pueblos lejanos del más allá. Juntos viajan desde mi oreja izquierda hasta mi meñique derecho y no consiguen dejarme ir.

De ociosos pentagramas y níveas hojas se han llenado las lágrimas que suda mi pequeño y cansado corazón. Mis pupilas se han secado y mi sonrisa consiguió un nueve a cinco del cual se ha aburrido por convicción.

El otro día creí sentir tu piel. Fue un sueño dulce con un amargo despertar. Quise cerrar los ojos para volver a fantasear sobre instintos luminosos y crear excusas para verte, para escucharte hablar sobre tus planes y proyectos para luego reír por no prestarte atención.

Despertar. Otro día más. Nadar entre en un tren de gente sin movimiento ni destino. Girar en un espiral sin fin que alguna gente suele llamar rutina y que yo prefiero llamar soledad.

Entre los témpanos de mi lecho y los ecos de una ciudad en alborada me sentí una criatura mágica entre la órbita de tus reminiscencias. Lejos de tu cuerpo pero cerca de tu imaginación.

Como la miel a la abeja me profesé forzada a inmortalizarte en mi memoria como el más adicto poeta maldito que alguna vez decidió enfrentarse a declamar frente a una sirena sin voz.

15.5.08

...¿que por qué te gusto?



Porque puedo hablarte de lo que sea... porque puedo divertirte, porque te hago reir...porque me ves bien...porque sientes una paz al encontrarme...porque te critico...porque te fastidio y me burlo de tí.

Porque río, porque lloro. Porque río y lloro.

Porque puedo mirarte y no decir nada...y también decir mucho sin decir nada.
Porque puedo llamarte para decirte que me gustas y colgar...porque me llamas sin saber en un principio por qué ni para qué lo hiciste...y aún así guindarte durante horas.

Porque al contemplarme mientras duermo, deseas que despierte.
¡Porque me gustas!

...¿y qué te gusta de mí?

Que diga que no me importes (aunque sabes que no es así)...
Que me ría de mí y de tí.
Que te escuche, que te espere...que no te necesite... que me olvide de todo...que me divierta en mis actividades cotidianas. Que esté ocupada, que sea impredecible...

Que te mire como te miro. Que te admire. Que sea tan segura...(de ti)... Que sea decidida; atrevida.
Que cante (aunque mal) y lo disfrute... Que tenga mis fantasías y mis sueños.
Que sea romántica, multifacética y misteriosa...

...que te de miedo... miedo herirme, miedo perderme...miedo encontrarme; que te enamore.
...que me falten dos o tres tornillos...y que no quiera encontrarlos.
Que sea feliz...que te cele (aunque no lo digas)...que huya...

y entonces... ¿por qué me gustas?...¿y qué me gusta de ti?

Sería una lista casi infinita... pero sobre todo lo que más me gusta es como te gusto yo a tí... y sin embargo te dejé...te dejé mi recuerdo...eso lo sé...y yo con el tuyo también me quedé...y con ellos los besos que te negué. Lo que no fuimos, lo que pudimos ser...
...y mi aroma en tu piel

20.1.08

Alegre despertar...


Me desperté, como siempre, con mi habitual ronroneo de gata consentida; con mi acostumbrado estiramiento, desde mis brazos sobrepasando mi cabeza hasta el último dedo de mis pies (como buscando crecer unos cuantos centímetros con ello); cerrando los ojos fuertemente y presionando para no abrirlos.

Esta vez no fue la alarma del reloj quien inició el proceso, fue un beso cálido en la parte de atrás de mi cuello. Esta vez no fueron mis almohadas con las que tropecé al voltearme, fue tu cuerpo. Fueron tus fuertes brazos los que apretaron mi pecho, acariciaron mi espalda y envolvieron mi cintura. Fue tu respiración la que me hizo abrir completamente mis ojos para contemplar los tuyos, entreabiertos en señal de querer seguir durmiendo; tu sonrisa nítidamente imborrable con esa expresión de picardía y placer; tus cabellos en un perfecto desorden y los indicios de una barba por crecer.

Envuelta entre sábanas y tus brazos, ahí me encontraba, no pudiendo pensar en mi domingo habitual; queriendo hacer infinito ese momento, congelar el tiempo, retratar esa imagen por siempre; contar una y otra vez las pecas de tu espalda; besar cada milímetro de tu cuerpo...
...y hacer el amor hasta un nuevo amanecer...

1.11.07

CONVÉNCEME!!!


¡Conquístame! ¡Dime que me quieres sólo a mí y que te sientes feliz a mi lado!
¡Consiénteme. Abrázame. Bésame. Tócame. Hazme el desayuno y mímame con tus besos!... Y ahora vete... hazme daño antes de que te lo haga yo a tí... Me gustas mucho... me haces feliz... pero... ¡NO SÉEEE!... Es que no sé si quiera pasar el resto de mi vida junto a tí...
///con-vén-ce-me

13.10.07

Un recuerdo engavetado...

Todavía recuerdo el día que te dije que me gustabas...Reíamos sin cesar y jugábamos a pretender que no había nada serio entre los dos.
Sin ataduras, pero sin faltas...sin compromisos, pero con ganas... sin romanticismos pero con deseo, tomaste mis manos y me contemplaste.
Desnudándome con la mirada aceleraste mis latidos y diste color a mis mejillas. De pronto sentí un nudo en mi garganta y una pequeña vocecita que subía desde mi estómago lleno de revoloteantes mariposas que mis dientes se esforzaban por contener.

Entonces no pude soportar un segundo más tu mirada fija en la mía. Me acerqué como para darte un beso y súbitamente pronuncié una especie de "mencantss" en un tono lo suficiente e intencionalmente bajo para que tuvieras que preguntar un "¿QUÉ?" a lo cual respondí con un pícaro "naaada".
Luego me hiciste sonrojar más y parar de reir cuando apretándome fuertemente junto a tu pecho pude escucharte decir "¡Y TÚ A MÍ!"